Aparezco de madrugada en la calle San Martín. Tengo que llegar hasta la casa de M., pero temo porque la calle está desierta y tengo la sensación de que me van a asaltar. Justo veo que, por suerte, llega un colectivo que va en la misma dirección. El colectivo se detiene junto a un grupo de policías cuya presencia era por cierto inexplicable, y yo me subo. Resulta ser que se trata de un colectivo policial, pequeño, peludo y blindado. Pensando que si me creen periodista no me van a cobrar, saco mi cámara fotográfica, pero la conductora se limita a decirme “No, eso atrás”. Más tranquilo, me aproximo a la parte trasera mientras el colectivo arranca. Me doy cuenta de que sólo avanza una cuadra más hacia donde tengo que ir, y entonces dobla y emprende el regreso. Para entonces que el sueño es demasiado complicado y cambio de canal.
Empiezan a aparecer imágenes de Maradona cuando era chico, jugando en el potrero. Pero éstas son pronto reemplazadas por imágenes de otro partido transmitido en blanco y negro, en una cancha de tierra. Caigo en la cuenta de que estoy en el programa de Mirtha Legrand y que los videos son parte de un clip. Uno de los invitados (seguramente un jugador de fútbol) hace comentarios. Vemos cómo hacían goles y corrían para festejarlos. Pero no se limitaban a correr dentro de la cancha, sino que salían y empezaban a correr a campo traviesa (la cancha estaba en medio de los cerros). Yo hacía bromas sobre eso, diciendo que “habían ido a cobrar”.
En el video vemos a un tipo joven y gordito que identifico como Bielsa, y los demás invitados repiten “Sí, Bielsa, Bielsa”. Claro que, dormido, yo no recordaba la cara de Bielsa, por lo que tuve que reemplazarlo con Miguel Ángel Rodríguez.
El partido se jugaba, como ya dije, sobre tierra, pero con una pelota que en realidad sólo tenía su cámara, que se pinchaba a cada momento. En un momento, un jugador de mi equipo (ahora yo estoy dentro de la acción) se da cuenta de que está nuevamente pinchada y la recoge diciendo “esperen… no hay pie… no hay pie” mientras la da vuelta. Finalmente encuentra el tajo y se la lleva del campo de juego. El sueño termina conmigo tratando de hacer una chilena.
Tus sueños son mucho más divertidos que los míos!
Lo del colectivo pequeño, peludo y blindado es loquísimo, ¿iterpretacíones?
La verdad es que llegó la hora de que la señora Mirtha Legrand haga una mesa de blogueros, ¿qué te parece?
Y los de mi padre ni te cuento. A ver si encuentro uno en algún mail y lo posteo. Quién sabe, tal vez en mi familia los sueños sean más aburridos con cada generación, je. De todos modos lo del colectivo peludo no es literal. En el sueño era simplemente pequeño y blindado, pero mientras lo escribía recordé la primera oración de Platero y yo.
En cuanto a Mirtha Legrand… más bien creo que es hora de que se retire! Es que la televisión no me gusta nada nada.
Yo también hago zapping en los sueños, je je je
Habría que inventar una máquina que los filmase, algo así como unos cablecitos tipo electroencefalograma que vayan a una computadora y en pantalla se sviera el sueño (y se guarde en un archivo, claro). Seguramente habría muchos interesados en seguir los tuyos, son geniales.
Un beso.
jaja “pensé que sii era periodista, no me cobraban”, genial, pensanste eso, ya sos periodista!
Y Bielsa, como miguel angel rodriguez me causa mucha gracia, en Son amores, una telenovela espantosa de 2002/2003 rodriguez era un DT prefesional, ja
Marina: Yo he soñado (je) con esa máquina desde que era muy chico. No creo que estemos demasiado lejos. El otro día me di cuenta que dentro de poco los humanos tendremos un Setup propio. Besos!
Angie: Jajaja, es cierto, fue bastante profesional lo mío. No recordaba lo de Son Amores, pero tal vez lo haya visto sin darme cuenta y luego incorporado a la narrativa!
y los sobrinos al estilo pato donald, tio sin hijos pero con sobrinos eran m martinez y n cabre, UAU, y yo la veia (Confesion culposa)
A mi no me engañás. Esto está inventado…
Me da mucha vergüenza que mis sueños sean tan idiotas.
Beso
Angie: Está bien, eramos tan jóvenes…!
Wonder: Jajaja!! Súbitamente imagino tus sueños como un montón de gente callada en una habitación, mirándose incómoda. “Bueno, ¿a alguien se le ocurre algo ridículo?”, preguntará alguien.
Besos!